1. Define la clasificación: Antes de empezar un inventario a mano, es necesario que tenga una organización específica para que sea más fácil su administración y, por supuesto, permita la localización exacta de la mercancía. Para ello debes seleccionar los criterios que más se adecuen a tus productos; ya sea por precio, unidad, lote, peso, modelo, color, tamaño, caducidad, etcétera,también los puedes organizar por artículos de demanda alta, demanda media y demanda baja, que indica el método ABC. Claro que si vendes un solo producto te ahorras todo lo mencionado y puedes continuar con el siguiente paso para realizar tu inventario a mano.
2. Acomoda las mercancías: Ya que has decidido cuáles son los criterios en los que te basarás para organizar tus productos, acomódalos en un lugar seguro para su resguardo, ya sea que uses estantes u otro tipo de muebles para ello, hay que tener especial cuidado si son productos perecederos, es decir, que tienen una fecha de caducidad o que se deterioran fácilmente con el paso del tiempo; un ejemplo muy conciso son los alimentos. O también puede ser el caso que la mercancía requiera ciertas condiciones climáticas para conservarse.
3. Selecciona el protocolo de productos: Ahora, ya sea que hagas el inventario físico tú mismo o lo realices en colaboración con otras personas, es importante que tengas claro cuál será el protocolo a seguir en el caso de que se encuentren productos que no cumplan con los estándares para ser vendidos. Es decir, que estén caducados, obsoletos, dañados o que simplemente no estén (ya sea por extravío o por robo). Por ejemplo, puedes tenerlos en cuenta, pero registrarlos en una columna aparte y dejarlos en un estante específico.
4. Elige un método de inventario: El propósito inicial de un inventario manual es comprobar que la mercancía efectivamente se halla en el almacén. Otra de las funciones vitales de cualquier inventario es lograr la administración óptima de la entrada y salida de productos de un negocio. Existen dos tipos principales:
· Inventarios por periodicidad: Estos corresponden a aquellos que se realizan cada
cierta cantidad de tiempo; puede ser diarios o perpetuos, mensuales,
bimestrales, trimestrales, semestrales o anuales. Para una mejor gestión de las
mercancías es recomendable hacerlo lo más seguido posible.
· Inventarios por control de entradas y salidas: Principalmente encontramos dos. El método
PEPS, para productos que se caducan o estropean con el tiempo, por
lo que los primeros en entrar al almacén son los primeros en salir de él. Y el método
UEPS, que sirve para productos no perecederos, donde los últimos en
entrar a bodega son los primeros en salir

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